El bien supremo de cualquier ciudadano en un sistema democrático es la libertad. Libertad para protestar, libertad para no protestar, libertad para trabajar, libertad para opinar, pensar, expresar.

Por ello es intolerable que un grupo de ciudadanos que se dirigía a sus trabajos haya sido prácticamente secuestrado con violencia para ser obligado a unirse a las movilizaciones y dejar sus labores.

¿A cuenta de qué se da este abuso, acaso esas personas no tienen criterio y libertad para tomar sus propias decisiones? Se espera que las autoridades no escatimen esfuerzos para realizar las investigaciones correspondientes y que los responsables de estos hechos deplorables no queden en la impunidad. (O)