Presidencias, Ministerios, Prefecturas, Alcaldías y Juntas Parroquiales; casi todos, por intermedio de sus autoridades principales, les encanta la obra de cemento. 

La Junta Parroquial por intermedio de sus vocales o de su Presidente, piden al Alcalde financiamiento para una obra de cemento; según ellos, importante para su desarrollo.

El Alcalde a veces se pone de acuerdo con el Prefecto, respetando sus competencias, para realizar alguna obra de cemento; digo a veces, porque siempre entre estas dos autoridades tienen un celo político que les distancia perjudicando los intereses de la comunidad.  

Los prefectos; igual, se disputan con los Ministros las obras en las Provincias, con lo cual se rompe la COORDINACIÓN tan necesaria para el cumplimiento de los planes de desarrollo locales y nacionales.

Bueno, cuando se habla de obras, se dibuja en la mente de los ciudadanos, la realización de las obras de cemento. Las cuales cuando se inauguran se hacen con banda de música y con la consabida placa recordatoria para el benefactor (como que fuera dinero de él), eso es lo que se ve, porque lo que no se ve; en cambio, es el previo arreglo con el contratista; que en palabras de un político, (que ventajosamente nunca ganó una candidatura) el 10% debe ya regularse legalmente como obligación del beneficiario del contrato; o como se le escapó de su boca al ex presidente prófugo en una sabatina, que DE QUE SE ADMIRAN? ESE AGRADECIMIENTO ES VOLUNTAD DEL CONTRATISTA Jaaa, jaaa.

Y la OBRA HUMANA? Hoy más que nunca debe obligarse que en los planes de gobierno que se presentan en la inscripción de candidaturas, debe constar obligatoriamente siquiera un 20 % en dichos planes: actividades, programas de capacitación en emprendimientos y participación de las comunidades tanto rurales como urbanas, en el cuidado, uso y mantenimiento de la obra de cemento, ésto con el propósito de que esos recursos que pertenecen al Estado y preferentemente a la ciudadanía, sean bien utilizados y sirvan para  un fin positivo.

Los emprendimientos, las Relaciones Humanas, la organización de la vecindad, es inmensamente necesario.  Reaccionamos sólo para la crítica pero no hacemos nada para organizarnos, no únicamente para el reclamo que si es necesario, sino particularmente para la colaboración y cuidado de lo que nos cuesta tanto.  Será que a la autoridad no le interesa porque no hay la coima. Y LA OBRA HUMANA?