Comenzaron los derrumbes en las carreteras de la parte occidental, especialmente en la E30 vía Latacunga-La Maná, una de las principales arterias de unión entre la Sierra y la Costa. Gracias a Dios a pesar de los derrumbes no se ha paralizado por mucho tiempo la vía, la misma que ha podido ser limpiada rápidamente gracias a la acción efectiva de las autoridades, algo que no ha ocurrido con la Alóag-Santo Domingo en donde los deslaves o derrumbes son de mayor magnitud, por lo que permanece cerrada por varios días, lo mismo ocurre con la ruta Calacalí-La Independencia; y claro, la mejor opción es la carretera La Maná-Latacunga que en esta época de invierno por lo general tiene que soportar toda la inclemencia del clima, sumado al interminable tránsito pesado que utiliza esta ruta como alterna.
Ante esta situación es evidente el desgaste que tiene esta carretera, es por eso que a pesar de que todavía no está entregada oficialmente a las autoridades, ya tiene mucha afectación.
Ante esta situación es eminente que las autoridades busquen la manera de concesionar esta obra alguna empresa, la única manera de que la misma perdure en el tiempo es colocando un peaje para el mantenimiento y mejoramiento de la misma.
La marcada crisis del país no va a permitir mantener como se debería esta carretera y en unos cuantos meses más, posiblemente estará llena de parches y huecos, algo que no se puede permitir y la única salida, como lo habíamos dicho es la concesión de la misma, pero este es un asunto que se lo debe hacer ya.(O)

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