El presidente Lasso ha hecho el anuncio de que militares y policía podrán ingresar a dar seguridad en las cárceles del país. Un paso que se debió haber hecho hace mucho tiempo, este tema de la violencia carcelaria, es algo que se tuvo que cortar de raíz, no se le puede seguir dando largas y respetando un sistema que no funciona, en manos de un SNAI que se ha convertido en cómplice, encubridor y alimentador de las mafias aupando la entrada de armas a las cárceles para crear el desorden y las matanzas en su interior. 

El tema es muy complejo, la delincuencia que maneja las cárceles tiene poder ilimitado para comprar o chantajear a cualquier persona, es por eso que el tema del SNAI no funciona, si la Policía y FFAA están a cargo de estos lugares, deberían hacerlo en forma rotativa, para evitar que alguien pueda ser comprado o amenazado. 

Lo ocurrido todo este año en los CPL, en donde han sido masacrados cerca de 350 reos, es algo que no puede volver a ocurrir, tenemos en la retina las escenas que se han vivido con estas matanzas, esto baja la confianza en un país con días mejores, muchos piensan que nunca más volverá la tranquilidad y la confianza en el Ecuador.  

Los hechos registrados el 12 de noviembre en la Cárcel del Litoral imponían un despliegue contundente de la Policía y de las Fuerzas Armadas al interior del lugar. Sin embargo, la reacción fue tardía dando como saldo más de 68 muertos. Hechos que quedarán gravados en la historia nacional. Es preciso una reforma urgente a la Ley, que permita y ampare la intervención de la fuerza pública en casos de grave conmoción como los que tristemente se vivió.