Lo que fue un slogan de campaña en la segunda vuelta del candidato ganador de la Presidencia el señor Guillermo Lasso: vamos al encuentro, encontrémonos por la educación, por el trabajo, por la economía, por el deporte, por la honradez, por la salud, etc, fue una frase que caló en la mente de los ecuatorianos y entre otros factores que contribuyeron a su triunfo, para mi criterio ésta fue además de excelente, y debe convertirse en la brújula que guie el accionar del Presidente y debe ser el  nuevo  horizonte para los ecuatorianos.

El cómo no va a ser tan fácil, si no hay el ejemplo desde arriba, desde el poder central, obvio tenemos que confiar en que el autor de la frase VAMOS AL ENCUENTRO, debe practicar y en sus primeros pazos, nos damos cuenta que hay la predisposición para que no quede en la teoría.

Necesitamos cambiar los comportamientos que hasta ahora ha sido práctica común en nuestra sociedad; desde niños nos enseñaron a competir, seguimos en el colegio y luego en la universidad, no aprendimos para colaborar y sumar.

Si alguien esta haciendo bien las cosas, si se desempeña óptimamente en su trabajo,  rápidamente se convierte en algo negativo, con comentarios como:  “ya qué estará buscando”

Cuesta alegrarse por el triunfo del otro. Por qué no emular lo que sentimos por las glorias deportivas o artísticas de nuestros ídolos?, es que las mentes están mal formadas para el triunfo, han llegado a los extremos de valorar sólo lo material y a veces se ha caído en la corrupción con tal de lograr  esos objetivos.

No confiamos en la palabra del otro, por las experiencias pasadas, por todo el inventario de otras campañas políticas, aún no se empieza a gobernar y empiezan las declaraciones anticipadas de oposición; y en el día a día del convivir igual, la duda es permanente, por qué no esperar resultados o por qué no apoyar y hasta exigir legalmente que se cumpla con la palabra empeñada.

En las altas esferas del poder político, ya se están haciendo los cálculos para las próximas elecciones; desde luego, ésto no puede ser descalificado, están en su derecho; pero primero es el País, su gente y sus sueños. Que preferirán los próximos gobernantes: una mesa servida o que ésta  quede vacía?

ASI QUE… VAMOS AL ENCUENTRO POR UN ECUADOR PLANIFICADO PARA 30 AÑOS. (O)