El presidente tiene el talento de aburrir, en tanto en cuanto su discurso agotado y cansino de la vacunación no es suficiente para que el país salga adelante. ¿Dónde están los créditos a 30 años plazo y al 1% de interés?, por otra parte hasta el momento se contempla una reducción presupuestaria en ciertos sectores por 577 millones de dólares en la educación  y de 220 millones de dólares a la vivienda, más los recortes a la seguridad social y a otros sectores. Los ofrecimientos de campaña forman parte de  la retórica y de la parafernalia de un gobierno que se caracteriza solamente por meras expectativas, mas no por realidades. La reactivación del sector productivo es un espejismo, siempre hay corifeos que mencionan que solamente por el hecho de que está Guillermo Lasso las cosas van a cambiar por la “confianza que irradia”.

Lasso será más de lo mismo indudablemente, ya que como colofón y corolario se está desgranando su gabinete, personajes descollantes se alejan del gobierno, me refiero a la exministra de Inclusión Económica y Social, Mae Montaño, quien tiene aureola propia, lo que generó la mezquindad y el celo político del gobierno y por qué no decirlo del propio presidente, quien se sintió opacado, cuando torpemente a ella la marginan cerrando la posibilidad de que se podría haber convertido en la única carta brava presidencial del régimen.

A todo este panorama debemos abonar otros insumos, ya que el gobierno pretende entregar a la empresa privada la producción, el transporte, la refinación, la venta del producto, desmantelando a Petroecuador y a las arcas fiscales, todo esto reformulando el modelo de contrato de participación en la exploración y explotación de hidrocarburos.  Es un error ver los hechos en blanco y negro diciendo que el Estado es el corrupto, el ineficiente y que la empresa privada no lo es, se trata de una apología que oculta la realidad, cuando en los hechos se han confabulado los dos sectores para llevarse el dinero del país, especialmente en los sectores petrolero, eléctrico, de las telecomunicaciones y de la minería metálica; basta ver lo que sucedió en los 14 años de los gobiernos de Correa y de Moreno.

Lasso pretende privatizar todo, estamos frente al Macri ecuatoriano, debemos subrayar que el gobierno nacional responde a los designios y al recetario   de los ajustes estructurales del FMI, ya que sigue desmantelando el subsidio a los combustibles, que para ciertos entendidos esto no existe. Retornando con el subsidio la que se favorece  es la clase media que pone combustible en su vehículo y no los ricos como arguyen y pregonan los neoliberales, más allá de que nuestra frontera es permeable y que debería ser tarea de las Fuerzas Armadas precautelar y preservar nuestra soberanía, con lo que se estaría desvaneciendo la tesis del combustible subsidiado que beneficia a las mafias, al narcotráfico y a los contrabandistas. En la actualidad los precios de los combustibles responden a los mercados internacionales, solo el diésel está siendo subsidiado, el cual sirve para mantener la productividad y la poca competitividad de la economía ecuatoriana con fletes y pasajes baratos, más ciertas exportaciones que dependen de un diésel subsidiado.  Cuando suben los combustibles sube todo, no es como algunos relatan que con fórmulas matemáticas suben solamente centavos en el producto final, la realidad no es así.

Este gobierno sí es del reencuentro, es verdad, pero con los mismos de siempre y sobre todo con la DP y los grandes grupos económicos que naturalmente están contentos porque querrán realizar pingues negocios. Lasso ganó por el  establishment, no me queda duda del fraude colosal del cual fue objeto Yaku Pérez, tanto es así que el ex consejero del CNE, Luis Verdesoto, será designado nada más y nada menos como consejero presidencial para el combate a la corrupción, ya ni las apariencias cuidan, pero tenemos vacunas.

En cuanto al combate de la corrupción el presidente ha firmado un acuerdo con la ONU para la lucha anticorrupción, ojalá sea esto entendido como un primer paso y no como un mero enunciado para que el primer mandatario no sea denostado por el incumplimiento en cuanto a su propuesta de que haya una genuina y verdadera Comisión de las Naciones Unidas para combatir la corrupción; yo en lo personal dudo mucho de que tenga el denuedo y el arrojo el presidente para implementar una comisión con plenas facultades similar a la de Guatemala. El tiempo lo dirá.  El gobierno de Lasso es un compendio y un reencauchaje de correístas y morenistas, más los demócratas populares, en el sector de la educación le tenemos a una acérrima y ferviente correísta, igualmente sucede en el área de la salud, tanto es así que el galeno Santiago Carrasco, en su calidad de presidente de la Federación Médica del Ecuador expresó: “están los mismos de  hace 14 y 15 años alrededor de la salud pública”, y así podríamos enumerar varios casos de correístas y morenistas que forman parte de la égida de este gobierno.