El GAD del cantón Latacunga se encuentra en pleno análisis de la Ordenanza de Uso y Ocupación de Suelos, en la que se incluirá una Transitoria destinada a “… planes especiales para cada una de las zonas de riesgo…”. Esto se ha trasladado a mesas de trabajo con integrantes de colectivos de las zonas de riesgo.
Me parece destacable que los legisladores cantonales, en ejercicio de la potestad que otorga el Código Civil, que, en materia legislativa corresponde al legislador dar a las palabras el significado más adecuado a su pensamiento en concordancia con el espíritu de la norma (la palabra mitigable no está registrada en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua), este concepto de mitigable (como sinónimo de atenuable, remediable, superable) haya sido puesto en vigencia por el GAD del cantón Latacunga para identificar las zonas de riesgo y de mayor vulneración con la posibilidad de lahares que provengan por la erupción del volcán Cotopaxi.
Experta concejal, unas veces convertida en ‘mamanegrera’ y otras en ‘vulcanizadora’, muy lejos de ‘vulcanóloga’, juntos con estudiantes y algún profesor de una prestigiosa Universidad han establecido que afectarían el uso del suelo de la zona de riesgo del cantón Latacunga, tan solo en un 15% y no el 65% tal cual se encuentra delineado dentro del mapa elaborado por la Secretaría de Gestión de Riesgos y aceptado por el GAD cantonal de Latacunga. Sobre esta reducción del área vulnerable ¿qué opinará la Secretaría de Gestión de Riesgos?
El reasentamiento de poblaciones para las zonas de muy alto riesgo se las conoce como zona NO MITIGABLE, que tiene como fines principales proteger la vida y el bienestar público, contribuir a la sostenibilidad de la inversión pública en infraestructura social y económica. Aquí traslado mi memoria a la audacia política de Correa en esa fecha negra del 15 de agosto del 2015, que dispuso bajo Decreto Ejecutivo el Estado de Excepción en el país, aprovechándose que el volcán Cotopaxi entraba en proceso de erupción (no en erupción) para aplacar el levantamiento indígena que se había tomado las carreteras principales del Ecuador, especialmente la Panamericana Norte vía Latacunga-Quito, sector ‘El Chasqui’. La erupción del volcán Cotopaxi le salvó al gobernante totalitario, y dispuso a través de su gobernador Suárez -de la alarma fingida- que los habitantes abandonen sus casas y edificaciones puesto que los lahares estaban próximos a llegar a las ciudades de Latacunga y Salcedo y más pueblos aledaños a los ríos. Una radio de la localidad (amiga del gobierno) se prestó para el sainete. Esto causó muertos, accidentes de tránsito, nerviosismo y desesperación en los habitantes.
El fatídico 15 de agosto del año 2015 fue un sabotaje a la producción de la provincia de Cotopaxi (parecido al feriado bancario decretado por Jamil Mahuad y enjuiciado políticamente por el entonces diputado de Cotopaxi Dalton Bacigalupo, quien fue además el interpelante del exprocurador Milton Álava Ormaza, que fue destituido por el Congreso Nacional en el año 2000). Pues se calcula que muchos habitantes abandonaron a la fuerza sus viviendas para ir a residir en otras ciudades; algunas empresas y locales comerciales cerraron sus actividades, y otras se fueron de la provincia; cientos de trabajadores se quedaron sin labor, por lo que se deterioró la productividad, la que hasta la presente fecha no se ha recuperado en Latacunga, Salcedo y Cotopaxi. ¿Qué esperan asambleístas para pedir cuentas al autócrata del Correa y a su exgobernador por el daño causado al pueblo cotopaxense?
Mitigable es la Zona en donde los inmuebles no sufren riesgo por deslizamientos, lahares, huaicos y desbordes de ríos. Y de acuerdo al mapeo de la Secretaría de Gestión de Riesgos abarcaba el 65% del territorio de la ciudad de Latacunga y aceptado también por el GAD del cantón Latacunga. Curioseo: ¿podrá ser cambiado el mapa de la zona de riesgo con la Transitoria que se quiere agregar a la Ordenanza de Uso y Ocupación de Suelos? A lo mejor, siempre y cuando técnicos vulcanólogos y conocedores de lo que significa una zona no mitigable den el aval que se puede reducir a un 15% el mapeo; en esta materia dependemos de la Secretaría de Gestión de Riesgos. Si tenemos la garantía de esta entidad de que la cosa es así, entonces el crecimiento económico resucitaría, es lo que esperamos con incertidumbre todos los latacungueños y cotopaxenses.
Autoridades, es de ustedes la responsabilidad de prestarnos seguridad para seguir viviendo al pie del volcán Cotopaxi -con el riesgo que representa-, y nos comprometemos los habitantes de Latacunga a continuar invirtiendo en esta tierra de mil oportunidades.
Esperamos que la Ordenanza de Uso y Ocupación de Suelos sea adecuadamente debatida y redactada.

Hasta la próxima parada, donde me deje el Tren Bala(O)

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