Héctor Cobo, director 3 de la Secretaría de Gestión de Riesgos, señaló que la institución recibió reportes de precipitaciones durante la noche del pasado miércoles y explicó que el seguimiento se realiza mediante las diferentes carteras del Estado, tenencias políticas y unidades municipales de gestión de riesgos. “Inicialmente son lluvias moderadas, son leves. Al momento no se tiene ningún registro de ninguna afectación”, indicó.
La Secretaría de Gestión de Riesgos también mantiene coordinación con los gobiernos locales para dar seguimiento a las acciones contempladas dentro de los planes de prevención frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño, entre las tareas se encuentran la limpieza de ríos y quebradas, estabilización de taludes, mantenimiento de cunetas y sistemas de alcantarillado.
Cobo explicó que estas acciones son evaluadas de manera periódica con las unidades de gestión de riesgos, con el propósito de reducir los niveles de vulnerabilidad antes de que se presenten eventos de mayor intensidad. Según indicó, la prefectura, los municipios y los gobiernos parroquiales están ejecutando medidas preventivas y algunos gobiernos locales incluso han realizado reformas presupuestarias para atender esta problemática.
A nivel nacional también se ha contemplado una asignación presupuestaria destinada a reducir los riesgos en infraestructura que podría verse afectada por eventos climáticos, estos recursos están orientados, entre otros aspectos, a vías, instituciones educativas y centros de salud, con acciones que permitan mejorar su capacidad de respuesta ante posibles emergencias.
En las zonas del subtrópico de Cotopaxi, consideradas entre las áreas que podrían enfrentar mayores efectos por las lluvias, las autoridades aseguran que se mantienen habilitados los espacios asistenciales y se trabaja en su abastecimiento. Cobo señaló que también se ha considerado la disponibilidad de medicamentos relacionados con enfermedades asociadas a vectores que pueden incrementarse bajo determinadas condiciones climáticas.
El funcionario aclaró además que las condiciones meteorológicas pueden variar considerablemente entre Quito, Latacunga y otras zonas de la Sierra, por lo que la presencia de lluvias en un sector no significa necesariamente que se registren precipitaciones en otro. Explicó que la humedad y nubosidad provenientes del sector oriental influyen en la generación de lluvias en la zona central del país, lo cual no se ha evidenciado hasta el momento.
Mientras algunas localidades comienzan a recibir precipitaciones, otros sectores de la Sierra mantienen cielos despejados, alta radiación solar y temperaturas elevadas, condiciones que contribuyen al déficit hídrico y al incremento de incendios forestales. Frente a este escenario, las autoridades mantienen la coordinación con los diferentes actores para fortalecer las medidas de prevención y reducir los riesgos durante los próximos meses.
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