La ceremonia recordó el enfrentamiento ocurrido el 27 de febrero de 1829, en las llanuras de Tarqui, entre el ejército de la Gran Colombia, comandado por el mariscal Antonio José de Sucre, y las tropas del ejército del Sur, este triunfo es considerado un hito en la defensa del territorio y en el fortalecimiento del espíritu de unidad nacional.
Durante la intervención militar en este evento, se resaltó que esta fecha emblemática simboliza la valentía, el sacrificio y la unidad del pueblo ecuatoriano, valores que, según se manifestó, deben mantenerse vigentes en cada generación como parte del compromiso cívico y patriótico.
Asimismo, se destacó que la gesta del 27 de febrero sentó las bases para la conformación de la República del Ecuador en 1830, marcando un momento decisivo en el que la cohesión, la disciplina y los objetivos comunes permitieron defender la soberanía nacional.
En el discurso también se recordó que el ejemplo de heroísmo se consolidó en otros escenarios históricos como la Batalla de Pichincha, la cordillera del Cóndor y diversos conflictos que forman parte de la memoria colectiva del país, reafirmando el compromiso permanente de defensa del territorio.
La autoridad resaltó además el papel del Ejército Ecuatoriano como baluarte de la nación, señalando que a lo largo de la historia ha cumplido misiones de defensa, apoyo a la seguridad, control territorial y asistencia en emergencias, adaptándose a los desafíos de cada época.
En el contexto actual, se enfatizó la importancia del trabajo conjunto entre pueblo y Fuerzas Armadas para preservar la paz y la seguridad, especialmente frente a las amenazas que afectan al país, reiterando el compromiso institucional de salvaguardar el orden y la tranquilidad ciudadana.
El acto concluyó con un llamado a fortalecer la identidad nacional y la unidad del pueblo ecuatoriano, reafirmando el compromiso de trabajar por un Ecuador de paz, dignidad y progreso, en honor al legado histórico de los héroes de Tarqui.
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