Marcelo Sandoval, director de la dependencia, explicó que los controles se realizan de manera permanente en territorio, es por eso que, cuando detectan que una obra no posee la documentación correspondiente para su ejecución, se procede de inmediato a la suspensión de los trabajos. La medida se mantiene hasta que el propietario gestione y obtenga los permisos requeridos por el Municipio.
Además de la paralización, se inicia un proceso sancionatorio, pues resalta que el Plan de Uso y Gestión del Suelo (PUGS) establece que antes de iniciar cualquier construcción se deben tramitar los documentos habilitantes; de lo contrario, la infracción se configura desde el momento en que comienzan los trabajos sin autorización.
El funcionario también explicó que las sanciones dependen del tipo de incumplimiento y de si la construcción respeta aspectos como retiros frontales, linderos y parámetros establecidos en la normativa territorial. Cada caso es analizado de acuerdo con sus características específicas.
Las multas pueden oscilar entre el 5%, 10% y hasta el 15% del valor del avalúo de la construcción, lo que implica montos elevados dependiendo del tamaño y dimensiones de la obra ejecutada sin permiso.
Sandoval hizo un llamado a la ciudadanía para que cumpla con los procedimientos legales antes de iniciar cualquier proyecto constructivo, a fin de evitar sanciones económicas y la paralización de sus obras.
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