En cumplimiento del plan anual de instrucción y bajo la estricta supervisión del jefe de estado mayor de la Fuerza Terrestre, general de brigada Rubén Ponce Barahona, 200 soldados paracaidistas, entre oficiales y tropa profesional perteneciente a las diferentes unidades de la Brigada de Fuerzas Especiales, realizaron un entrenamiento especializado de saltos de paracaídas.
Previo a la ejecución de los saltos, el personal militar recibió instrucción teórica y práctica sobre técnicas, tácticas y procedimientos paracaidistas, con el objetivo de garantizar una correcta conducción y aterrizaje.
La instrucción incluyó saltos en las modalidades de línea estática y salto libre, efectuados desde la aeronave C-130 de la Fuerza Aérea Ecuatoriana.
Como parte de esta misión se ejecutaron siete vuelos, los cuales despegaron desde el aeropuerto internacional Cotopaxi con rumbo a la zona de salto ubicada en la hacienda Nintanga, en Latacunga.
Durante la jornada se realizaron un total de 438 saltos de paracaídas: 33 en modalidad de salto libre desde una altura de 5.000 pies y 405 saltos en modalidad de línea estática desde 1.200 pies.
El entrenamiento estuvo liderado y supervisado permanentemente por el general Ponce, quien acompañó a las tropas paracaidistas antes, durante y después de cada ejercicio.
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