Fueron nueve días de rezos. De devoción, de fe. “Más allá de la fiesta, la música, está el recogimiento espiritual que nos llama nuestro patrono”, dijo Lucía Corrales, moradora del barrio San Felipe. Lucia no es muy apegada a las actividades eclesiásticas, pero cuando se trata del Patrono San Felipe no falta.
Desde la óptica de la mujer que, pese a ser de este barrio, actualmente habita en el sector La Laguna, reconocer la importancia del apóstol San Felipe es entender la majestuosidad del hombre religiosamente histórico que da nombre a uno de los barrios más connotados de Latacunga, debido a su importancia al ser generador de movimiento económico.
Durante la eucaristía desarrollada el domingo 3 de mayo, a la que asistieron cuatro sacerdotes, algunos quienes prestaron sus servicios en la parroquia eclesiástica y otros que son oriundos de la misma.
Se habló de San Felipe. Guido Misse, sacerdote oriundo del barrio, realizó una reflexión que ayudó a entender la trascendencia de este apóstol de Jesús. Se dice que Felipe siempre preguntaba ¿Cuál es el camino? A lo que, sabiamente el Maestro contestaba que el camino siempre será de la verdad y el amor.
Aquel mismo domingo, la plaza que rodea el templo se adornó de emprendimientos, música, shows y presentación de comediantes que hicieron relucir al barrio que destacó con el rescate de sus tradiciones durante las comparsas. “Le dijimos no a la Mama Negra, que no es un personaje que tenga nada que ver con esta tierra, ni con el apóstol, San Felipe”, dijo Miguel Tamayo, habitante.
![]()
