Desde el pasado 12 de mayo, el país amaneció con nuevos precios en los combustibles: la gasolina extra pasó a costar USD 3,16 por galón, el diésel USD 3,10 y la gasolina súper USD 4,81. El incremento fue del 5 %.
La gasolina extra subió de USD 3,02 a USD 3,16 por galón, mientras que el diésel pasó de USD 2,96 a USD 3,10, es decir, un aumento de 14 centavos. Sin embargo, el subsidio estatal también se incrementó: en la gasolina extra pasó de 36 a 55 centavos por galón y, en el diésel, de USD 1,60 a USD 1,90 por galón. Esto representará para el Estado un gasto estimado de entre USD 230 y 250 millones durante mayo.
Esta situación se debe a que el país no tiene la capacidad de producir combustibles limpios en cantidades suficientes, por lo que depende históricamente de la importación: el 75 % del diésel y el 67 % de la gasolina extra provienen del exterior.
Francisco Silva, representante de la gasolinera Silva, señaló que mientras continúe el conflicto en Medio Oriente, los precios de los combustibles seguirán al alza debido al incremento en el valor del barril de petróleo. Añadió que esperan que grandes empresas petroleras del mundo vean al Ecuador como un destino atractivo para invertir en la extracción de crudo, lo que permitiría incrementar la producción nacional, como ocurre en países vecinos como Venezuela.
Para los propietarios de estaciones de servicio, el incremento en el precio de los combustibles representa también una mayor inversión para adquirirlos. Esto significa destinar 14 centavos adicionales por cada galón como capital de trabajo para abastecer a sus clientes.
![]()
