Fernando Charco, gerente de la organización comunitaria Perla Andina, ubicada en el cantón Sigchos, informó que la comunidad de Quinticusig cuenta con aproximadamente 400 hectáreas donde crece el mortiño. La fruta es recolectada periódicamente por los habitantes del sector para su comercialización en empresas procesadoras de vino y en diferentes mercados, donde se destina principalmente al consumo familiar.
Explicó que los incendios forestales registrados meses atrás en la zona no ocasionaron mayores afectaciones a las plantas de mortiño, lo que ha favorecido una buena producción durante este año. Esta situación ha permitido a Perla Andina mantener importantes reservas de materia prima para continuar con la elaboración de vino y otros derivados.
Durante la temporada de Finados, el precio del mortiño registra un incremento debido a la alta demanda para la preparación de la tradicional colada morada y la producción de vino. Según Charco, hace un mes la caja de 15 kilos se comercializaba en 12 dólares, mientras que actualmente cuesta entre 20 y 25 dólares, dependiendo de la ciudad y el mercado.
El dirigente explicó que este incremento también responde al adelanto de la producción, pues durante noviembre la recolección comienza a disminuir, lo que genera una menor disponibilidad de la fruta.
Pese al aumento de precios, Perla Andina continuará adquiriendo mortiño a los recolectores de la comunidad, considerando que los valores actuales todavía son manejables. Recordó que en marzo y abril, cuando la producción disminuye considerablemente, la caja puede alcanzar los 40 dólares.
Charco señaló que la organización busca incrementar la producción de vino y ampliar su presencia en diferentes mercados, con el propósito de generar mayores ingresos y fortalecer el crecimiento de la empresa comunitaria. Sin embargo, expresó su preocupación por el incremento del 20 % en el precio del quintal de azúcar, uno de los insumos utilizados en el proceso de elaboración.
La demanda de mortiño se mantiene elevada hasta diciembre, cuando concluye la temporada de cosecha. Durante los meses de menor producción, Perla Andina se abastece de fruta procedente de Chugchilán, Zumbahua, Isinliví y de provincias como Chimborazo e Imbabura, entre otras localidades.
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