Alberto Salvador, coordinador de Foro Latacunga, recordó que en 2017 el colectivo impulsó una iniciativa ciudadana para evitar que el área fuera destinada a otros usos. Según explicó, alrededor de 11.000 ciudadanos respaldaron el pedido para que este patrimonio natural se mantuviera como un espacio de conservación y esparcimiento, lo que permitió frenar la propuesta de construir un camal en el sector.
Posteriormente, durante la administración del entonces alcalde Patricio Sánchez, se realizó un concurso para definir proyectos destinados al área y se seleccionó una propuesta para la construcción del parque. Salvador señaló que durante la administración de Byron Cárdenas se gestionó un crédito de aproximadamente 6,2 millones de dólares para financiar la obra, que posteriormente fue ejecutada y alcanzó un avance cercano al 95 % al finalizar ese periodo.
El coordinador de Foro Latacunga indicó que durante la administración de Fabricio Tinajero se continuó con el proceso, aunque, según su versión, el avance fue de aproximadamente tres o cuatro puntos porcentuales durante los últimos años. Tras varios inconvenientes de carácter legal, se habría alcanzado una mediación que permitiría que el Municipio reciba provisionalmente el parque en aproximadamente dos semanas, con una posible apertura entre octubre y comienzos de noviembre, según las estimaciones mencionadas por Salvador.
Más allá de la apertura, el colectivo ciudadano considera fundamental establecer un modelo de gestión que determine quién administrará el parque, bajo qué criterios y qué tipo de actividades podrán desarrollarse. Salvador planteó que el espacio sea destinado a actividades recreativas, deportivas, educativas y ambientales que no afecten los ecosistemas, además de promover convenios con universidades locales para convertirlo en un espacio de investigación y aprendizaje relacionado con la naturaleza.
El funcionamiento del parque también requiere, según el colectivo, un seguimiento permanente para evitar daños, contaminación o deterioro de sus instalaciones. Durante el periodo que no se concluía el proyecto se habrían registrado inconvenientes, entre ellos problemas relacionados con el agua y hurtos de materiales, aunque también destacó Salvador que la menor presencia de ganado permitió la recuperación de los humedales y el retorno de especies de flora y fauna.
Frente a la próxima apertura, Foro Latacunga plantea que la ciudadanía tenga un papel activo en el cuidado de este espacio. Salvador sostuvo que las 72 hectáreas deben ser entendidas como un área de conservación y no como un parque de diversiones, por lo que se deberán evitar actividades que generen contaminación acústica o ambiental, así como la acumulación de basura y otros desechos que puedan afectar el ecosistema.
El colectivo ciudadano considera que el buen funcionamiento del Parque Ecológico Tilipulo dependerá de la planificación institucional y de la participación de los habitantes. Entre las propuestas mencionadas están promover caminatas, ciclismo, ejercicio, actividades educativas, botánica y proyectos de conservación, además de incentivar la participación de jóvenes y universidades. El objetivo, según Salvador, es que este espacio se convierta en un área de paz, naturaleza y aprendizaje, conservada y aprovechada responsablemente por los latacungueños.
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