Los primeros trabajos que se ejecutan actualmente incluyen la remoción de edificaciones dentro del tramo expropiado, así como labores de desbroce, limpieza y excavación de taludes. Como parte de estas acciones, se trasladan aproximadamente 6.250 metros cúbicos de material hacia escombreras autorizadas, cumpliendo con la normativa vigente.
Además de las tareas de infraestructura, el proyecto contempla medidas de mitigación ambiental, entre ellas el control permanente de polvo y procesos de socialización comunitaria con los habitantes de las zonas intervenidas, con el fin de mantener informada a la ciudadanía sobre el avance de la obra.
La intervención abarcará un total de 11,3 kilómetros en esta importante arteria vial que conecta las provincias de Tungurahua y Cotopaxi, facilitando el tránsito entre la Sierra centro y otros puntos del país.
Como parte de la ampliación, la carretera pasará de cuatro a seis carriles, lo que permitirá mejorar la capacidad vehicular y reducir los tiempos de desplazamiento en un tramo considerado clave para el transporte comercial y particular.
El proyecto también contempla la construcción de ocho puentes peatonales en distintos puntos del trayecto, priorizando la seguridad de los ciudadanos. Según el Ministerio de Infraestructura y Transporte, la obra beneficiará a millones de usuarios que circulan por esta vía, así como a los moradores de los sectores aledaños.
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