Presidenta de la junta parroquial El Tingo-La Esperanza, denuncia violencia de género

Presidenta de la junta parroquial El Tingo-La Esperanza, denuncia violencia de género

Arelis Janina Villacís Tovar, con cédula 0503311862, de profesión psicóloga clínica, quien cumple las funciones de presidenta de la junta parroquial El Tingo-La Esperanza, cantón Pujilí, desde el periodo 2023 al 2027, efectúa publicaciones que denuncia violencia de género. Además, presenta un documento de 4 fojas útiles ante Raúl Arroyo Zambrano, alcalde encargado de Pujilí, asunto: por denuncia de acoso verbal, calumnia, amenazas y violación de la privacidad por parte del economista Diego Noboa, asesor de la alcaldía o despacho, y solicitud de medidas pertinentes basadas en normatividad sobre violencia contra la mujer.

En cambio, en un mensaje a la comunidad explica. ‘Quiero compartir con ustedes una realidad que he vivido en carne propia, como presidenta de la parroquia El Tingo. Muchos creen que denunciar violencia de género es ser problemática o buscar espacio en la política. El verdadero problema radica en que algunas personas consideran que la violencia —tanto la física como la psicológica— debería ser algo normal, que deberíamos aguantar en silencio. Por este mismo motivo, no pretendo continuar en el cargo ni busco la reelección: tomo esta decisión y hago esta denuncia desde mi dolor, nunca por interés personal ni político.

No es la primera vez que sufro esto, tanto dentro como fuera de mi función. Actualmente lo vivo con un compañero vocal Claudio Días quien me ha atacado física y verbalmente piensa que todo lo que hago está mal solo por el hecho de ser mujer y busca denunciarme en todas las instancias de control, así como también poner a la comunidad en mi contra o interferir en que se realicen las obras.

También lo he sufrido con un exvocal del gobierno parroquial Guillermo Ortega, y con varios hombres de nuestra parroquia entre ellos Latinan Palma, Luis Ayala entre otros que me tachan de loca por no seguir sus sugerencias o hacer lo que ellos quieren; a quienes aún no he podido denunciar pero que siguen atacándome.

Además, he sido objeto de burlas, difamación y hostigamiento por parte de algunas mujeres entre ellas la señora Lourdes Cunalata, y recientemente sufrí abuso por un asesor municipal de Pujilí Eco. Diego Noboa al que vi por primera vez y del que ahora tengo miedo volver a encontrarme.

Mi propósito no es atacar a nadie. Lo único que busco es que la gente entienda el profundo dolor y los daños emocionales que estas acciones dejan en quienes las padecemos. La violencia de género no elige su objetivo ni el lugar donde ocurre: puede presentarse incluso en espacios públicos y de gobierno donde deberíamos sentirnos protegidos y respaldados por nuestra comunidad.

Nadie debe callar su sufrimiento. Todos tenemos el derecho y la responsabilidad de denunciar cuando vivimos o presenciamos abuso, ya sea directo o indirecto. Debemos unirnos para encontrar la manera de poner fin a esta situación, porque nuestra comunidad merece vivir en un entorno de respeto, dignidad y paz.

En otra publicación se manifiesta. La presidenta del Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial Rural de El Tingo, Arelis Villacís Tovar, presentó una denuncia en contra el economista Diego Noboa, asesor del despacho de Raúl Arroyo, por presuntos actos de acoso verbal, calumnia, amenazas y violación a la privacidad, ocurridos durante una visita oficial en la parroquia El Tingo-La Esperanza.

El hecho habría ocurrido el 23 de enero de 2026, mientras funcionarios compartían una merienda tras una jornada de trabajo en el recinto Tahualó. Según el oficio remitido por Villacís, Noboa habría emitido comentarios ofensivos y preguntas insistentes sobre su postura política, llegando incluso a realizar acusaciones calumniosas y proferir una amenaza directa, tomándola de la mano con fuerza cuando intentó retirarse del lugar.

La dirigente indicó que el asesor se encontraba en estado etílico y que el incidente fue presenciado por la secretaria del GAD parroquial, Ivett Chitalogro, y la concejala Delfina Chusín, quienes podrían confirmar lo ocurrido.

En su denuncia, Villacís invoca la Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, el Código Orgánico Integral Penal (COIP) y la Ley contra la Violencia Política hacia las Mujeres, solicitando que se adopten las medidas pertinentes para garantizar su seguridad y sancionar los presuntos actos de violencia.

En declaraciones posteriores, Villacís explicó que hasta el momento Raúl Arroyo únicamente ha dispuesto una reunión con el implicado para resolver la situación, pero señaló que no ha existido un procedimiento legal formal y que el hecho le ha generado intranquilidad y afectación emocional. Además, informó que se trasladará a Pujilí para insistir en su pedido ante la Junta Cantonal de Protección de Derechos, con el fin de continuar el proceso legal y resguardar su integridad.

La presidenta de El Tingo-La Esperanza enfatizó que su principal preocupación radica en las expresiones ofensivas y el comportamiento físico del asesor, los cuales calificó como una agresión que vulneró su dignidad y seguridad personal. Por ello, pidió que el caso se tramite conforme a la ley y que se adopten medidas que eviten el contacto directo con el presunto agresor mientras avanza la investigación. ST.

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