21 Años Educando con el Corazón en Salcedo

21 Años Educando con el Corazón en Salcedo

Hay instituciones que son mucho más que un edificio donde se dictan clases; son lugares donde se construyen los sueños de una comunidad entera. Este es el caso de la Unidad Educativa Municipal Alicia Marcuard de Yerovi, en Salcedo. Tras haber celebrado con orgullo sus 21 años de trabajo continuo, esta escuela se consolida como un verdadero motor de cambio y el segundo hogar de miles de niños y jóvenes de la zona que buscan salir adelante.

La historia de esta escuela no se puede entender sin conocer a la mujer que le da su nombre: Alicia Marcuard de Yerovi. Los vecinos y amigos de Salcedo que llegaron a conocerla todavía la recuerdan con un cariño inmenso y la llaman “Madama Lilí”. Ella era de nacionalidad suiza, hablaba tres idiomas y tenía una sensibilidad social poco común.

Su historia de amor con el salcedense Eloy Yerovi la trajo a vivir a Ecuador, y desde que llegó, adoptó a esta tierra y a su gente como suyas.

Quienes la recuerdan cuentan que cuando Madama Lilí salía de su casa hacia el centro de la ciudad, siempre llevaba un bolso lleno de caramelos para repartir a todos los niños que se cruzaban en su camino. Era un pequeño gesto cotidiano, pero demostraba la enorme nobleza de su corazón. Sin embargo, su mayor muestra de amor por Salcedo llegó en septiembre de 1964. Sabiendo que su salud estaba muy delicada y que le quedaba poco tiempo, decidió donar dos de sus propiedades al pueblo de Salcedo.

Su última voluntad fue muy clara. Ella dejó por escrito que las ganancias que produjeran esos terrenos debían usarse para comprar medicinas y alimentos para las personas enfermas de escasos recursos, dar ropa a los hijos de madres pobres y ayudar a construir y equipar el hospital local. Para mantener viva la memoria de esta mujer tan generosa y ejemplar, la Municipalidad decidió ponerle su nombre a esta querida escuela.

Hoy en día, la Unidad Educativa Municipal Alicia Marcuard de Yerovi cumple al pie de la letra con ese legado de servicio. Desde el primer día, su misión ha sido muy clara: llevar educación de calidad a los niños de los sectores urbanos y marginales de Salcedo. Siguiendo las pautas del Ministerio de Educación, pero poniéndole un sello propio lleno de calidez humana, la institución trabaja a diario para formar alumnos que no solo saquen buenas notas, sino que se conviertan en ciudadanos honestos y líderes positivos para su comunidad.

El festejo por haber alcanzado estos 21 años fue el reflejo perfecto de lo que es esta gran familia. El evento juntó a profesores, padres de familia, alumnos y autoridades locales en un día lleno de emociones y agradecimiento. Fue el momento ideal para aplaudir el esfuerzo diario de los docentes y del personal administrativo, quienes muchas veces hacen malabares para dar lo mejor de sí. También se reconoció el esfuerzo de los mejores estudiantes y de aquellos graduados que hoy ya están trabajando y dejando muy en alto el nombre de la institución.

En esa celebración, los representantes del Municipio volvieron a comprometerse con la escuela y aseguraron que seguirán apoyando la educación pública de calidad. Pero lejos de quedarse estancados en los recuerdos del aniversario, los directivos de la Alicia Marcuard de Yerovi ya están trabajando duro pensando en lo que viene para el futuro de la institución.

El objetivo principal de las autoridades es que la escuela no se quede atrás y siga siendo un referente en todo el cantón. Por eso, entre los planes más importantes para el futuro cercano está el mejorar la infraestructura física del plantel, conseguir equipos modernos y meter de lleno el uso de las nuevas tecnologías dentro de las aulas para que los chicos aprendan a usar las herramientas del mundo actual.

Pero educar no es solo enseñar matemáticas o lenguaje. La visión de la escuela apunta a una formación completa. Se busca que los alumnos se desarrollen en el deporte, el arte, la recreación y la ciencia. No quieren estudiantes que solo memoricen textos, sino niños despiertos, creativos y seguros de sí mismos.

Además, en un mundo donde a veces se olvidan las raíces, esta escuela hace un esfuerzo enorme por rescatar y mantener vivas las costumbres y tradiciones locales. Aquí se enseña a los niños a respetar las diferencias culturales y a convivir en armonía, entendiendo que la diversidad nos hace más fuertes. A esto se le suma un fuerte compromiso con la ecología; el cuidado de la naturaleza es un tema diario para que las nuevas generaciones crezcan con una verdadera conciencia ambiental y busquen siempre el bienestar común.

Al final del día, el esfuerzo combinado de las familias que confían en el plantel, de los profesores que enseñan con paciencia y de los estudiantes que ponen todas sus ganas, es lo que hace grande a esta institución.

Viendo el patio lleno de risas y juegos, es fácil imaginar que el espíritu de Madama Lilí sigue ahí, sonriendo al ver que su herencia de amor y generosidad se transformó en un semillero de esperanza. La Unidad Educativa Municipal Alicia Marcuard de Yerovi sigue caminando con paso firme, respetando su valiosa historia y construyendo, día tras día, un mejor futuro para todos los niños de Salcedo.

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