Diego Caiza, presidente de la Asociación de Apicultores de Cotopaxi, explicó que recientemente participaron en una convención nacional enfocada en la conservación de las abejas, así como en el fortalecimiento de alianzas estratégicas con diversas instituciones para impulsar la profesionalización de los productores de miel de la provincia.
Uno de los principales planteamientos realizados por los apicultores del país al Gobierno Nacional es la regulación del uso de fungicidas, con el fin de proteger a las abejas y garantizar la actividad de más de 350 apicultores a escala nacional. Además, durante el encuentro se definió una hoja de ruta para los próximos cinco años que contempla, entre otras acciones, la reforestación de corredores melíferos. En Cotopaxi se prevé la siembra de especies nativas en una superficie de siete hectáreas.
Caiza recordó que hace algún tiempo se registró en la provincia de Tungurahua el envenenamiento masivo de aproximadamente 40 colmenas, presuntamente por el uso de agroquímicos. Por ello, insistió en la necesidad de que las autoridades nacionales promuevan un uso racional de los fungicidas, especialmente de aquellos clasificados con sello rojo, debido al riesgo que representan para las abejas y para la producción de miel.
Otra de las preocupaciones del sector es la posible llegada del fenómeno de El Niño en los próximos meses. Ante este escenario, los productores planifican jornadas de capacitación para preparar a los apicultores frente a los efectos del evento climático. Señaló que la principal afectación sería la disminución de la floración, lo que repercutiría directamente en la producción de miel. Asimismo, trabajan en estrategias de almacenamiento para afrontar una eventual época de escasez y no descartan un incremento en el precio del producto.
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