Diego Molina, representante de la Unidad de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos del GAD Provincial de Cotopaxi, informó que la institución activó dos líneas de trabajo: la ejecución del plan provincial para enfrentar el fenómeno y la coordinación con los municipios mediante el Sistema Provincial de Gestión de Riesgos. “Como prefectura tenemos el plan justamente para el fenómeno de El Niño que entra ya en su fase de cumplimiento”, explicó.
Como parte de este proceso, ya se desarrolló una primera reunión con los representantes cantonales que históricamente registran mayores afectaciones, con el objetivo de establecer una hoja de ruta conjunta, entre las primeras acciones se encuentra la elaboración y actualización de mapas de riesgo para identificar no solo zonas propensas a inundaciones y deslizamientos, sino también sectores con agrietamientos y otros procesos que podrían agravarse por la presencia de lluvias intensas.
La autoridad señaló que estas herramientas permitirán trabajar directamente con cada cantón para fortalecer la fase de preparación y garantizar que, en caso de activarse un Comité de Operaciones de Emergencia (COE), las instituciones respondan de manera inmediata y coordinada.
Molina indicó que la Prefectura ya presentó su plan de acción conforme a los lineamientos emitidos por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y que ahora se trabaja junto a los municipios de Pujilí, Sigchos, Pangua y La Maná para compartir información y articular los planes de respuesta, de esta manera identificar los puntos de coincidencia y definir claramente las responsabilidades de cada institución.
Según el análisis técnico, los sectores con mayor vulnerabilidad en la provincia continúan siendo los cantones Sigchos, La Maná, Pangua y la parte baja de Pujilí. Entre las parroquias con mayor nivel de riesgo constan Pucayacu y Guasaganda, en La Maná; Moraspungo, Ramón Campaña y Pinllopata, en Pangua; Pilaló y El Tingo, en Pujilí; así como Palo Quemado, Las Pampas, Chugchilán e Isinliví, en Sigchos, donde en los últimos años se han registrado importantes afectaciones por las lluvias.
El funcionario aclaró que la alerta naranja no significa que el fenómeno de El Niño ya se encuentre plenamente desarrollado, sino que constituye una medida preventiva para intensificar la preparación institucional y comunitaria. “No es que ya esté el evento en desarrollo, sino que lo ponen en alerta naranja para que nos preparemos un poquito más intensamente”, sostuvo.
Molina hizo un llamado para que el trabajo preventivo sea acompañado por un mayor respaldo del Gobierno Nacional, no solo mediante lineamientos técnicos, sino también con presencia en territorio y fortalecimiento de capacidades. Añadió que, pese a las limitaciones presupuestarias, Cotopaxi ha demostrado una sólida articulación entre instituciones, priorizando la protección de la vida y la seguridad de la población frente a posibles emergencias.
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