“Estaba con mis sobrinos que querían jugar en las casetas, se fueron y volvieron asustandos”, comenta Gonzalo Vargas, salcedense que visitaba Latacunga la mañana del sábado.
Sus sobrinos describieron que dentro de la pequeña caseta había dos pre-adolescentes entre 12 y 13 años, un hombre y una mujer que estaban consumiendo licor.
Los niños y su tío comunicaron al guardia del parque que pidió a los muchachos que se retiren. Pese a ser apenas las 08:30, los jóvenes ya se encontraban en estado etílico avanzado y mostraron dificultades para bajar de las casetas, indicó Vargas.
Tras la salida de los chicos, se habría constatado la presencia de tapas de licor y los vasos donde lo consumían. El particular no fue comunicado a la Dinapen ni a ninguna otra entidad.
Una encuesta elaborada por la organización internacional ChildFund muestra que el 7,6% de niños y adolescentes ecuatorianos -de entre 10 y 17 años- bebe alcohol y que el 4,3% consume cigarrillos, puros o tabaco.
Para Daniel Herrera, psicólogo clínico, el temprano consumo de drogas y alcohol en pre-adolescentes obedecen generalmente a problemas de salud mental como depresión, ansiedad, generalmente desarrollados por la ausencia de hogares saludables, cariñosos y protectores.
El profesional dijo que más allá de tener una mirada escandalizada como sociedad lo prudente es intentar siempre ayudar y no criminalizar, “no es que sean malos y consumen licor por ello, son seres humanos que están en una situación de sufrimiento”, dijo Herrera.
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