Tras los triunfos en el ciclismo escolar y estudiantil, en cuya organización está inmersa la Federación Deportiva Estudiantil de Cotopaxi, Guido Johan Jiménez Ortiz quien logro 3 medallas, siendo uno de los más destacados del pre-infantil y el triunfo de Cristopher en la Clásica de las Fiestas de la Frutas y la Flores, fueron objeto de un homenaje por su Plantel de Educativo, nos remitimos a los protagonistas y sus padres.
La constancia, la disciplina y el respaldo familiar se han convertido en los pilares fundamentales en la formación de dos jóvenes promesas del ciclismo ecuatoriano: Guido y Cristopher Jiménez Ortiz, quienes desde temprana edad han encontrado en este deporte no solo una actividad física, sino un proyecto de vida.
Su historia comenzó durante la pandemia, un periodo que, lejos de frenar sus actividades, marcó el inicio de su vínculo con el ciclismo. Motivados por las salidas recreativas junto a sus padres, ambos niños descubrieron una pasión que con el tiempo se transformó en compromiso competitivo. Actualmente forman parte del Team Salcedo, bajo la dirección de Fabián Vega, donde han fortalecido sus capacidades técnicas y físicas.
Con apenas 9 años, Guido Jiménez ha demostrado disciplina y constancia, participando en competencias a nivel provincial y nacional. Entre sus logros destacan varios terceros lugares y primeros lugares con tres medallas en competencias estudiantiles. Para él, el ciclismo es “un deporte saludable que requiere disciplina y control, especialmente en el peso, que es fundamental en el rendimiento”.
Por su parte, Cristopher Jiménez, de 12 años, ya acumula experiencia en pruebas exigentes, destacándose con un primer lugar en la reconocida competencia “Ruta de las Frutas y las Flores”. A pesar de reconocer que en algunas pruebas no alcanzó su mejor nivel por falta de preparación, mantiene firme su compromiso de mejorar. “Es un deporte muy lindo, pero también muy exigente. Hay que entrenar fuerte y ser disciplinado”, señala.
Ambos deportistas cumplen rigurosos horarios de entrenamiento que combinan con sus estudios. Cristopher entrena de lunes a viernes en jornadas vespertinas y refuerza su preparación los fines de semana, evidenciando el sacrificio que implica mantenerse competitivo.
El apoyo de sus padres ha sido determinante en este proceso. Su progenitor, quien también tuvo afinidad con el ciclismo en su juventud, ve en sus hijos la proyección de un sueño que no pudo consolidar. “Es muy gratificante ver reflejada esa ilusión en ellos. Estamos comprometidos en apoyarlos al cien por ciento”, expresó.
Además del respaldo familiar, los jóvenes encuentran inspiración en referentes del ciclismo internacional como Richard Carapaz y Tadej Pogačar, figuras que alimentan sus aspiraciones de llegar a lo más alto del deporte.
El camino recién comienza para los hermanos Jiménez Ortiz, quienes, con esfuerzo y dedicación, buscan consolidarse como futuros representantes del ciclismo ecuatoriano, demostrando que el talento, cuando se combina con disciplina, puede abrir las puertas hacia grandes metas. La
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